Los jinetes, alistados para la competencia en el predio de la AGA en el kilómetro 8,5 de la RN 35. / Fotos: Prueba de Mansedumbre del Sudoeste
El predio de la Asociación de Ganaderos y Agricultores de Bahía Blanca (AGA), en el kilómetro 8,5 de la ruta nacional 35, fue el escenario para la realización de la primera Prueba de Mansedumbre del Sudoeste, que contó con la participación de 17 jinetes de diferentes lugares.
“A pesar del clima adverso, la convocatoria superó las expectativas y puso de manifiesto la evolución de la doma en la región”, sostuvo Agustín Gallego, coordinador de la prueba, que fue de acceso libre y gratuito.
“La jornada (por este sábado 21) comenzó con incertidumbre debido a las intensas lluvias, pero el compromiso de los participantes y el entusiasmo del público permitieron que la prueba de mansedumbre y caballo de trabajo se desarrollara con éxito”, agregó.

Agustín Gallego, coordinador de la prueba.
En esta ocasión, la competencia tuvo un condimento especial: se trabajó con caballos nuevos de apenas cuatro meses de doma.
Tras las pruebas, los tres primeros lugares fueron ocupados por 1) Lucas Resing, quien se llevó un premio de 1.500.000 pesos; 2) Claudio Nielsen, $ 1.000.000; y 3) Oscar Jeinsen, $ 500.000.
—Agustín, ¿cuál es el balance del evento?
—Sumamente positivo. Si bien venimos gestando esta prueba hace tres ocasiones, esta vez fue con caballos de cuatro meses de doma. Y hubo mucha gente de la ciudad y de la zona.
—¿Cuál es el objetivo principal de este tipo de encuentros?
—La intención es que la prueba se asiente y quede fija en el calendario.

Lucas Resing se quedó con el primer premio de la competencia; $ 1.500.000.
Queremos que los domadores de la zona puedan mostrar en la ciudad lo que hacen en el campo con los caballos que están en proceso de doma. Es una forma de mostrar la mansedumbre, que es fundamental cuando uno entrega un caballo para domar.
—¿En qué consiste específicamente la prueba y cuáles son los parámetros que evaluó el jurado?
—Es una prueba muy completa. Incluye tirar el lazo, realizar los diferentes andares, hacer un ocho, abrir una tranquera, pasar por un eléctrico, retroceder, montar y desmontar. El jurado evalúa que las transiciones sean claras: si es tranco, debe ser tranco; si es galope, galope.

El locutor Baltasar Gudgart, junto a Agustín Gallego.
También se observa la postura del caballo: debe estar colocado y reunido, sin levantar la cabeza bruscamente, ya que eso se considera una mala reacción y resta puntos.
—¿Hubo algunas dificultades técnicas para los participantes?
—El tema del ocho y los cambios de mano frente al jurado es algo que todavía a muchos no les queda claro. A veces hacen los cambios en distintas partes de la pista y no frente a quien evalúa. También las transiciones entre andares son puntos a corregir; por ejemplo, si el caballo pasa del galope al trote cuando no debe, son cero puntos.

Para Claudio Nielsen fue el segundo premio de la prueba de mansedumbre: $ 1.000.000.
Son detalles que se irán puliendo a medida que se imponga la prueba.
—Para quienes no conocen del tema, ¿qué define a un caballo manso en esta competencia?
—La mansedumbre es que el caballo se quede quieto al montarlo, que retroceda en línea recta sin irse hacia los costados y que no se asuste ante la presencia de personas. Hay que sacarle las cosquillas en el campo, meterle horas y tener mucha paciencia.

El planillero Roberto Martínez Ocampo (izq.) y los jurados Luciano Machado y Diego Ballester.
Algo que parece tan simple como abrir una tranquera o pasar un hilo eléctrico sin desmontar no es nada fácil con un caballo nuevo.
—¿Cómo respondió el predio de la AGA para las competencias?
—Espectacular, todo verde y prolijo a pesar de la lluvia.

Oscar Jeinsen logró la tercera posición de la competencia: $ 500.000.
Y por eso los organizadores les agradecemos a la Asociación de Ganaderos; a la Sociedad Rural Argentina que colaboró con premios; a la firma Dietrich y a la Fundación Brisa Forestal de Cabildo, que donó tres ceibos para el lugar.
—¿Cómo aprecias el futuro de la doma en la región?
—Veo una evolución muy grande en los últimos diez años.

Antu Machado, el guitarrero de la prueba de mansedumbre.
Hoy existe mucha información y tutoriales que ayudan a aprender y a cuidar mejor tanto al caballo como al domador para sacar un mejor producto. Antes era más difícil acceder a este conocimiento; hoy hay mucha más educación para los domadores y la zona está muy bien encaminada.