Frente a un mercado global que incrementa sus exigencias de calidad y sostenibilidad, la ganadería del país se encuentra en una etapa de redescubrimiento de sus sistemas de producción a pasto. En este contexto, el INTA —entre otras entidades— ha impulsado una jornada estratégica en la Sociedad Rural de Olavarría con el fin de analizar la cadena de valor y los retos comerciales para posicionar este producto diferencial.
La reunión, que se iniciará a las 9 y se prolongará hasta las 16, es de acceso libre y gratuito, en el siguiente link: primera jornada nacional en Olavarría.
El Ing. Agr. Marcelo Champredonde, especialista del INTA Bordenave, subrayó que este proceso es fruto de una construcción colectiva. Al respecto, destacó: “La iniciativa no es aislada, sino que forma parte de propuestas generadas en un espacio de intercambios lanzado por el INTA, donde participan distintos actores de la cadena de carnes vacunas de sistemas pastoriles y profesionales privados y de instituciones públicas”.

La carne obtenida bajo sistemas pastoriles no solo se distingue por su modo de producción, sino por sus propiedades nutricionales benéficas. Según los informes técnicos, este tipo de carne presenta niveles superiores de omega 3, ácido linoleico conjugado (CLA) y antioxidantes naturales como la vitamina E.
Además, el uso de leguminosas forrajeras en estos sistemas no solo potencia la ganancia de peso y la calidad del producto, sino que contribuye a la sostenibilidad al reducir la dependencia de fertilizantes químicos.
Sin embargo, el sector enfrenta una barrera cultural en el mercado interno, donde todavía prevalecen criterios estéticos, como la preferencia por la grasa blanca y carnes de tonalidades más claras. Por ello, uno de los ejes de la jornada es aprender a comunicar estos atributos ante un consumidor global que valora cada vez más la trazabilidad y el origen de lo que consume.
Para Champredonde, el éxito de la carne pastoril depende de una estructura sólida que responda a la realidad local. El especialista adelantó que el objetivo central es “construir una propuesta de organización que se adapte al contexto nacional y regional, y que acerque a productores y consumidores”.
La logística y la diferenciación del producto son otros de los puntos críticos que se debaten en estos encuentros. El fin de estas reuniones es generar acuerdos que permitan escalar la iniciativa.
El camino hacia la consolidación de la carne pastoril es integral: requiere optimizar el manejo en el campo, pero también construir confianza, desarrollar nuevos canales de comercialización y adaptarse a las tendencias internacionales de gestión y transparencia en la cadena cárnica.
Fuente: INTA Bordenave