El Niño: ¿al final será uno de los más intensos de los últimos 50 años?

10 septiembre 2026

“Sin dudas que vamos hacia un semestre que será sesgado positivamente en su comportamiento pluvial”, dijo el Lic. Germán Heinzenknecht, de la CCA.



   Las previsiones consensuadas de las principales instituciones internacionales de monitoreo sostienen que el episodio cálido actual se mantendrá hasta el otoño del próximo año, conservando o superando sus niveles de intensidad hasta el mes de marzo.

   En el corredor central del océano Pacífico, las anomalías de temperatura ya superan los 2 °C y se anticipan registros por encima de los 3 °C para el último trimestre del año.

   Sobre la dimensión de este fenómeno, Germán Heinzenknecht, licenciado en Ciencias Meteorológicas y director de la Consultora de Climatología Aplicada (CCA), destaca --en agrositio.com.ar-- que se trata de un evento cálido de intensidad extraordinaria que va camino a ser de los más significativos de los últimos cincuenta años.

   Respecto a las tendencias generales de precipitación, el especialista asegura: “Sin dudas que vamos hacia un semestre que será sesgado positivamente en su comportamiento pluvial”.

Efectos actuales y distribución regional

   Por el momento, el impacto pluvial principal se encuentra restringido al sur de Brasil, el norte de la Mesopotamia y zonas del litoral, sin influencias destacadas en otros sectores de la región pampeana. Mientras la interacción de la escala regional y el fenómeno de El Niño no se solapen en sentido positivo, la zona núcleo permanecerá a salvo de excesos hídricos.

   No obstante, sobre el comportamiento de las cuencas, Heinzenknecht advierte: “La respuesta hidrológica en base al caudal aumentado en la cuenca alta de los ríos del Plata, debería ser de más cuidado. De hecho, el río Uruguay ya ha mostrado problemas serios en su llanura de inundación ribereña”.

En cultivos de la fina, los perfiles de humedad en el suelo están bien cargados, aunque el resecamiento en la superficie requerirá correcciones durante la segunda mitad de septiembre.

   En el corto plazo, se transitarán dos semanas con un patrón de circulación moderado que frenará la sobreoferta de agua, un escenario desfavorable para las zonas del oeste que necesitan precipitaciones con urgencia.

Perspectivas para la siembra gruesa y la logística

   De cara a la siembra gruesa, la atención estará puesta en la transición primaveral. Según señala Heinzenknecht, “la transición de octubre para noviembre sí ya puede confluir en una recurrencia pluvial más alta, que lleve problemática de suelos saturados y complicaciones de logística hacia la zona núcleo”.

   Asimismo, indica que “esto podría impactar en el avance de la siembra de soja, pero este es un problema que habremos de monitorear en plazos más cercanos”.

Germán Heinzenknecht, licenciado en Ciencias Meteorológicas y director de la Consultora de Climatología Aplicada (CCA).

   En cuanto a las proyecciones productivas generales, el meteorólogo aclara: “No puede asegurarse que esta será una situación comprometida para la producción, posiblemente las estrategias logísticas sean las más difíciles en el momento en que las lluvias ganen frecuencia”.

Sobre la ganadería

   En relación con la ganadería, el impacto principal se concentrará en la necesidad de trasladar los animales que pastorean en las planicies de inundación vulnerables de los principales ríos mesopotámicos y de algunas áreas de Santa Fe.

   Este movimiento preventivo responde a la respuesta hidrológica y al aumento de caudales en la cuenca alta de los ríos del Plata, escenario que ya ha generado complicaciones en las zonas ribereñas del río Uruguay. Salvo por esta logística específica en las zonas ribereñas e inundables, no se anticipa un compromiso generalizado para la actividad.