En un movimiento clave para el sector agroindustrial nacional, una delegación oficial de la República de Kazajistán visitó la Asociación Argentina Criadores de Hereford con el fin de concretar acuerdos para la importación de reproductores, semen y embriones.
Este encuentro, liderado por el viceministro de Agricultura kazajo, Amangaliy Berdalin, busca sentar las bases para fortalecer el stock bovino del país asiático mediante la incorporación de genética de alta calidad.
Kazajistán se perfila actualmente como un actor de gran peso en la producción de carne a nivel global, contando con 61 millones de hectáreas de pastizales, muchas de las cuales aún no han sido explotadas. Para aprovechar este recurso, el gobierno kazajo ha implementado el Plan Integral de Desarrollo Ganadero 2026–2030, una hoja de ruta que tiene como eje fundamental la genética argentina para alcanzar los estándares de valor necesarios en sus exportaciones.
El interés comercial de la misión es de gran escala. Se estima que la demanda potencial del programa ganadero kazajo asciende a 150.000 animales anuales entre todas las razas. Específicamente para la raza Hereford, la delegación manifestó la intención de adquirir:
—Entre 6.000 y 8.000 cabezas en pie.
—Reproductores y terneras de pedigree de entre 8 y 12 meses.
—Semen y embriones destinados al mejoramiento genético.

Para facilitar estas operaciones, los criadores kazajos cuentan con el respaldo de su Estado a través de subsidios por animal adquirido y acceso a créditos con tasas blandas.
El éxito de esta misión fue posible gracias a una estrecha colaboración institucional. En la recepción participaron Juan Manuel Aloé, Director Ejecutivo de Hereford Argentina, y Agustín Tejeda Rodríguez, Subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional de la Nación.
Asimismo, la gestión del cónsul honorario de Kazajistán en Buenos Aires, Santiago Deluca, fue determinante para facilitar el contacto entre la asociación local y sus pares de la Unión de Criadores de Ganado de Kazajistán.
Esta apertura hacia el mercado de Asia Central no solo reafirma el prestigio internacional de los rodeos argentinos, sino que establece una oportunidad comercial sin precedentes basada en la calidad y el respaldo técnico nacional