Las entidades rurales integrantes de la Zona VIII de Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) expresaron su preocupación y rechazo a la implementación de las Resoluciones Generales Nº 20/2025 (C.A.B.I.) y Nº 05/2026 (Certificado de Cumplimiento Fiscal) de la Dirección General de Rentas de La Pampa.
“Si bien compartimos la necesidad de modernizar los mecanismos de fiscalización tributaria, entendemos que esta medida termina trasladando al contribuyente tareas y
responsabilidades que corresponden al propio organismo recaudador. Bajo un sistema de cruces automáticos de información, es el productor quien debe explicar, justificar y acreditar permanentemente situaciones que muchas veces responden a las particularidades propias de su actividad” dijeron.
“La preocupación es aún mayor en el sector agropecuario, agregaron, donde los ciclos productivos, las ventas estacionales, los plazos de cobro y la realidad económica del campo difícilmente puedan ajustarse a parámetros automáticos uniformes”.
También que la utilización de coeficientes generales para controlar actividades tan diversas corre el riesgo de generar observaciones injustificadas y una creciente burocracia administrativa.
“Más llamativo aún resulta que, pese a sostenerse que el sistema no contempla sanciones, la existencia de observaciones pueda impedir la obtención del Certificado de Cumplimiento Fiscal, documento exigido para numerosos trámites y gestiones. En los hechos, aquello que se presenta como una simple herramienta de control termina produciendo consecuencias concretas para los contribuyentes”, explicaron.

Por otra parte, que si el objetivo es mejorar el control fiscal, ello podría haberse instrumentado mediante mecanismos menos invasivos y de menor conflictividad, utilizando el sistema como una herramienta interna de análisis de riesgo, estableciendo instancias previas de advertencia y regularización voluntaria, evitando condicionarlo a la emisión de certificados y contemplando parámetros más flexibles acordes a cada actividad y a la realidad económica regional.
“Estas medidas se suman a años de retenciones, percepciones y pagos a cuenta que obligan a los contribuyentes a financiar anticipadamente al Estado, sin que exista una revisión profunda de los efectos que estos mecanismos generan sobre la producción, la inversión y el desarrollo económico provincial”, añadieron.
“La modernización del Estado debe traducirse en más eficiencia y menos burocracia. No puede consistir, una vez más, en trasladar mayores cargas administrativas a quienes producen, trabajan e invierten en La Pampa”.
“Por ello solicitamos la revisión de esta resolución y la apertura de una instancia de diálogo con los sectores productivos y profesionales involucrados, a fin de encontrar mecanismos de control compatibles con la realidad económica de la provincia y con el respeto debido a los contribuyentes”, sostuvieron.
“Ante este escenario, recomendamos a los productores y contribuyentes informarse adecuadamente y consultar con sus asesores contables y legales frente a cualquier observación o requerimiento derivado de estos sistemas, ejerciendo plenamente sus derechos y utilizando las herramientas administrativas y jurídicas que la normativa vigente pone a su disposición”, concluyeron.
Entre otras, la Zona VIII de Carbap está integrada por La Agrícola Ganadera de La Pampa (Santa Rosa); la Sociedad Rural de General Pico; la Asociación Agropecuaria de Eduardo Castex; la Asociación Agrícola Ganadera y de Fomento de Realicó; la Sociedad Rural del Oeste Pampeano (Victorica); la Asociación Rural del Sur Pampeano (La Adela); la Asociación Rural y de Fomento de General Acha y la Sociedad Rural de Toay.
Fuente: Prensa Carbap