La actualidad del mercado del engorde a corral en la Argentina atraviesa un momento de extrema complejidad. El productor, y ex titular de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), Juan Eiras, analizó la situación del sector y advirtió sobre un fuerte descalce de precios que pone en jaque la rentabilidad de los sistemas tradicionales.
Según explicó el referente, el negocio se ve afectado por una dinámica donde el valor del ganado para faena retrocede, mientras que la invernada mantiene su firmeza. Esta distorsión ha generado que la relación entre la compra y la venta alcance una brecha cercana al 45 %.
Para Eiras, las cifras actuales son contundentes: mientras que un ternero puesto en el campo ronda los 7.100 pesos (contando gastos y flete), el animal terminado para faena deja un neto de entre 4.700 y 4.800 pesos tras descontar costos y comisiones.
“Estamos hablando de una relación de 1,45 a 1,55 entre compra y venta, una diferencia que es irrecuperable en cualquier modelo”, sentenció el productor en Canal Rural.
El problema afecta a la cadena de manera desigual. Mientras que el criador logra capturar buenos valores, el feedlot queda atrapado en el medio con márgenes asfixiantes.
“Si bien este escenario de distorsiones no es nuevo, sí es histórico en términos de valores absolutos. Los números no cierran ni en los planteos más eficientes”, describió Eiras, agregando que ni el consumo interno ni la exportación tienen, hoy, el aire suficiente para traccionar una mejora en los precios del ganado en pie. Al respecto, señaló que la exportación no se siente cómoda con los valores actuales y el consumo interno está operando al límite.
Ante este panorama, algunos productores han optado por extender los ciclos de engorde para sumar más kilos y tratar de diluir el peso de la brecha inicial. Sin embargo, Eiras advirtió que esta alternativa tiene un techo claro.

Juan Eiras, ex presidente de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF).
“Meter 90 o 100 kilos más ayuda, pero no alcanza para compensar una diferencia de 2.000 pesos por kilo”, aseguró, dejando en claro que la situación requiere de un reordenamiento de los valores de la cadena que, hoy, no parece vislumbrarse en el corto plazo.